X- pag.03

EREASE ME – Underøath

(regreso triunfal)

reseña y redacción por: A9X

Mencionar Underøath es hablar de una de las bandas más influyentes e importantes de estas últimas generaciones del rock/metal moderno. Como dato personal (desde una perspectiva en primera persona), me doy el lujo de considerarles una de esas pocas excepciones que jamás decepcionó con alguno de sus lanzamientos, más allá, podríamos hablar que representan una de esas pocas agrupaciones que se podía dar el lujo de avanzar en una progresión muy positiva tras la sucesión de producciones. Pero ya llegando 2013, sin ningún miembro fundador en su nómina, la desintegración parecía algo evidente. Y efectivamente ese año sucede el fin de este sexteto floridense.

Ya en 2015 nos dieron el placer de reagruparse y nada menos que con su alineación más trascendental, con cada uno de los miembros más representativos de su trayectoria. Pero definitivamente el tiempo había mellado, más que nada en la atención mediática que solían recibir. Conscientes de su legado y relevancia, la decisión no fue lanzarse con alguna amarga arrancada en falso, en su lugar se sentaron a planificar el rumbo más correcto de concebir su nueva música. Mientras tanto se les pudo ver únicamente de gira. Tras estos escasos eventos, bastante poco se supo de su parte. Por lo que la noticia que nos tomó por sorpresa desde este bastante reciente 22 de febrero, ya tenían un disco preparado para ver la luz el 6 de abril, valla que nos llena de expectativas.

Por lo tanto, empecemos esta revisión de lo que nos toparemos para este apoteósico regreso. Pero primero repasemos la perspectiva con que es concebido, y pongamos al día a quienes perdieron la pista de esta gente… Igualmente para aquellos que puedan encontrarse con Underøath por primera vez:

 

‘‘El olvidado pasado y el inicio de una nueva era’’ (1997-2002)

Por qué nos lanzamos a considerarles ‘‘unos de los más influyentes’’ en los últimos años? Si nos remontamos a sus inicios, cuando apenas eran una insignificante banda de secundaria, allá por su natal Tampa, Florida (USA). Enseguida nos salen con sus dos primeras producciones Act of Depression (1999) y Cries of the Past (2000), dos discos que pasaron desapercibidos en su tiempo, muy probablemente achacado a la difícil dualidad que por esos días podíamos encontrar en su música, debido a la sonoridad eXtrema que presentaban en contraste del mensaje netamente cristiano que trasmitían. Sin embargo, esos trabajos son a día de hoy valorados como auténticas joyas, ya que significaron un cimiento para lo que después llamaríamos Deathcore. Por lo tanto, con estos dos discos el grupo se consolida como padres indiscutibles de dicho género y de los primeros en innovar con este sonido que varios años más tarde ascendería a la popularidad; mérito compartido con otra banda igual de influyente llamada Eighteen Visions. Más allá de eso, con esos dos primeros discos se dieron el lujo de experimentar con las melodías y ambientes de taclados, cosa que puede verse palpable en muchas de las bandas actuales del deathcore.

Al no lograr concebir una alineación estable ni una aceptación de público demasiado amplia, quedando como fuerza motriz el baterista Aaron Gillespie, el grupo se reinventa una y otra vez, cambiando su sonido en el acto. Es así como vimos irrumpir en el mercado The Changing of Times en 2002, trabajo con el que sí consolidan una mayor aceptación masiva y estabilizan lo que iba a ser su sonido. Como banda innovadora por antonomasia, este trabajo deshace casi todo el sonido eXtremo que vimos en su primera etapa y presenta una dualidad en la voz melódica de Aaron y la guturalidad del vocalista (cosa que a la postre se volvería el sello de la banda). Técnicamente hablando, este trabajo se mueve en lo que era el post-hardcore de entonces, sumándole ambientes electrónicos y la voz ‘‘emo’’ que aportaba el baterista. Aun así, la banda sonaba demasiado hardcore para el emo-rock de entonces, pero demasiado melosa si la ponemos al lado de contemporáneos como Killswitch Engage (meramente por citar un ejemplo). Ya que a diferencia de todas las bandas del metalcore de entonces, carecían de breakdowns e influencias importadas del death metal melódico. Si nos percatamos, estamos ante el prototipo de lo que hoy día llamamos metalcore moderno o post-hardcore contemporáneo. Es por eso que Underoath, con su híbrido metalcore y screamo, se transforma desde este punto en la fuente que bebieron lo que hoy día son los más populares del género (ejemplo: Asking Alexandria, Escape The Fate, Blessthefall, The Word Alive, etc)

Desde entonces los chicos se dedicaron a seguir perfeccionado ese sonido que concibieron en 2002, mientras observábamos como su fama crecía abruptamente pero ellos permanecían incorruptibles a sus ideales. Este fenómeno se consolidó gracias a la posterior llegada del vocalista Spencer Chamberlain.

 

‘‘La época de gloria y un abrupto fin’’ (2003-2013)

Contra todo pronóstico, en 2003 se sale quién era uno de los artífices de su creación, el cantante Dallas Taylor. Quedando como único integrante original Aaron Gillespie que desde entonces ejercería como principal ente creativo. Tras la salida de Dallas la gente comenzó a especular sobre un inminente fin. Pero la noticia tomó por sorpresa a todos: llegaría un nuevo vocalista, de nombre Spencer Chamberlain, personaje que demostró un importante rol protagónico con la progresión histórica a lo largo de la existencia del grupo. La carta de presentación de esta nueva alineación (que se mantuvieron juntos hasta 2010) se llamó They’re Only Chasing Safety -2004-. Álbum que sí los catapulta hacia la gloria, trabajando el estilo del anterior, se llevó aceptación unánime por parte del público y la crítica.

El terreno parecía estar preparado y el conjunto va ‘‘a por todas’’ con Define The Great Line en 2006. Este trabajo marca otra evolución en el estilo que venían trabajando desde hace ya unos años. Presentándonos sus elementos ya característicos, se adentran en sonoridades más oscuras, centradas en los ambientes atrapantes, al mismo tiempo que observamos una consolidación del screamer Spencer Chamberlain, no sin perder el aporte melódico del percusionista Aaron Gillespie. Define The Great Line rompe cualquier estándar preconcebido para una banda independiente, ya que irrumpe como el segundo disco más vendido en el mundo justo en su semana debut. Ha día de hoy sigue siendo el álbum de metalcore o post-hardcore que más alto a escalado en el listado de éxitos norteamericanos. Este mérito lo consiguen gracias a la buena aceptación crítica/público que se ganaron, más las constantes giras mundiales en las que se incluían. Un hito de la música subterránea moderna, Define The Great Line es el punto más alto de su carrera y marca una inflexión en su carrera. Desde entonces todos sus trabajos han estado en los top ten de ventas cuando han sido publicados. Siendo merecedor de importantes galardones e incluso llevándose su primera de dos nominaciones a los Grammy. Trascendiendo como un referente para los artistas independientes en la actualidad.

Rompiendo cualquier expectativa, el grupo se niega a filmar con algún sello discográfico importante o de mayor impulso, desaprovechando tentadores contratos de mayor remuneración, con tal de poder seguir ejerciendo el control creativo absoluto de su obra, condición imposibilitada de haberse integrado a las filas de la gran industria musical. Sabiendo las posibilidades que eso brindaba, más lo ya tan conocidos que eran en el panorama de ese entonces, las expectativas estaban bien altas para un próximo álbum de estudio. Es así como nos llega Lost in the Sound of Separation en 2008, el cuál habiendo sido prometido por los propios integrantes como ‘‘más fuerte’’. A su la lanzamiento no decepcionó, pues dio muestra de, cómo lejos de necesitar recabar la sonoridad que ellos mismos habían creado y otros muchos ‘‘reciclado’’, podían aventurarse hacia una nueva dirección sin necesidad de violentar sus propios renglones. Este trabajo demostró como su vocalista, Spencer, ganaba más protagonismo, incluso incursionando por primera vez en la voz melódica junto al habitual Aaron. Mientras que en la musicalidad si suena más cercano a su lado más agresivo, igualmente encaminados en esa veta post-rock/post-metal que siempre se les pudo notar.

Y aunque todo pintaba a glorias, internamente parecía ser que no. 2010 Era el año prometido para la aparición de una nueva entrega. Pero sabiendo que iba a lanzarse un nuevo trabajo, la noticia menos esperada llega a menos de dos meses de confirmarse el anticipado álbum: el baterista/voz melódica Aaron se salía de la banda. Su sustituto Daniel Davison (ex Norma Jean) era un probado percusionista de calidad, pero jamás se le había visto cantar. La realidad es que la totalidad de las voces pasarían a ser responsabilidad de Chamberlain, decisión que puso incrédulos a muchos que no le veían posibilidades como intérprete melódico. Casi acabando el año llega Ø (Disambiguation), disco que contra todo pronóstico le voló la tapa de los sesos a más de uno, de hecho, si le preguntamos a cualquiera que no sea nostálgico, podemos darle el título de su mejor trabajo en su exuberante carrera. Como lo lograron? Spencer demostrando ser un clean vocals de primeras (en su estilo) y la banda consolidando ese post-hardcore/metalcore moderno con dosis post-rock a un nivel aún superior a lo que le habíamos visto.

Pues sí, todo lo que sacaron en su existencia acarreó gloria consigo. Pero era lógico suponer que un grupo no dispuesto a ciclarse y bajar su calidad en el acto, luego de perder un miembro importante y ya con varios años en un mercado bastante abundante, estaba dispuesto a tomarse ‘‘un descanso’’. Y esa noticia nos llegó en 2013, algo que se veía venir notando su ausencia discográfica y notable disminución en la sucesión de conciertos. No sin antes despedirse con una gira completa y bastante eco en los medios de prensa.

 

Que pasó después de Ø!? (2014-2018)

Ninguno de sus miembros perdió el tiempo, en especial Spencer que fundó la banda Sleepwave, explorando aquel lado melódico de su voz que vimos en la última etapa con Underoath. Pero el que más estuvo ante el ojo público era el ex–baterista/co-vocalista Aaron Gillespie, que ya se había salido antes de su último disco para centrase en su otro proyecto The Almost; grupo aún activo de raíces más melódicas, bastante poco conectado con la música por la que era conocido, en el que se desempeña como cantante y guitarrista.

Mientras no pocos nos preocupábamos de que esta separación fuese a ser definitiva, a mediación de 2015, tras la publicación de un documental, nos llega la noticia de que estaban de íntegramente de vuelta, incluso con el miembro histórico de su plantilla: Aaron Gillespie de nuevo con las baquetas en la mano. Pero hubo que esperar hasta 2016 para volver a verles en directo y un poco más para saber sobre un nuevo disco… Espera que definitivamente despertó dudas.

Sorpresivamente este 20 de febrero nos enteramos, gracias a una ingeniosa campaña de márquetin, que el disco va a ser lanzado mucho más próximo de lo que pensamos: 6 de Abril.

 

Que nos encontraremos ERASE ME!? (reseña)

Al momento de publicado el primer single/video On My Teeth –que puedes descargar justo al final del artículo- ya podemos deducir de que irá ‘‘la cosa’’:

Los chicos de Underoath habían prometido tomarse el tiempo necesario para analizar la perspectiva en la que se encontraban, ya que decidían una vez más arriesgarse en una nueva dirección pero sin salirse de sus renglones originales. Manteniéndose en las dimensiones que les caracteriza, evitando ‘‘venderse’’ hacia una dirección que no manejen correctamente. Pero a la vez son consiente de las nuevas posibilidades que tienen, consecuencia del tiempo, mientras que han observado como la escena no ha parado de mutar en los últimos años; por lo que hacerle favores a los nostálgicos no va a ser una opción a tener en cuenta… Así que descarten que esto vaya a ser un Define The Great Line II.

Musicalmente ERASE ME no pretende ser una continuidad a las obras en las que Gillespie tomó participación, parece estar más orientado a lo que fue su único disco con Spencer como único cantante. En el campo vocal sobresaltan más las vocalizaciones del señor Chamberlain, tanto melódicas como agresivas. Pero OJO: son 100% apreciables las aportaciones de Aaron como voz limpia, lográndose una dualidad melódica que jamás les vimos de esta misma forma. Centrémonos en la música y nos parece quizás el Underoath más agresivo que creemos haber presenciado en toda su existencia (descartando, claro, sus infames inicios como padres de la fusión del hardcore y el death metal). Clasificable nuevamente en la etiqueta post-hardcore/metalcore moderno suena tan contundente, fresca y actualizada como cualquier propuesta que podríamos exigirle a cualquier banda más actual. SIN necesitar recurrir a los brakdowns tan habituales del género (cosa ya habitual de este sexteto) demuestran cómo no son necesarios para producir un disco de metalcore íntegro. Underoath se enorgullecen de su pasado, en especial todo lo que vino posterior a Define The Great Line, por lo tanto todos esos pads electrónicos y ambientes oscuros van a estar de vuelta, en la misma vena que vimos en Lost in The Sound o el Ø, de hecho hasta me atrevo a decir que tomaron esos aderezos y los potencian más.

Líricamente también muestra otra progresión. Ya que se deshacen de las letras intrínsecamente cristianas que se les habitúa. En su lugar, ERASE ME explora a nivel de líricas un territorio en el que jamás se atrevieron a meterse. Con temas sobre crítica a cierto sector de la religión u otras materias como la ansiedad, traición y conflictos humanos. On My Teeth en su lanzamiento como primer sencillo ilustra toda aquello y se transforma por cronología en su primera canción con alguna palabra ‘‘no adecuada’’ (fuck). Están traicionando las creencias que abanderaban!? Desde nuestra perspectiva esto es un eco de esa necesidad que siempre han tenido de transmitir un mensaje sincero, personal y sin compromisos con terceros. Ya que resultaría impropio y bastante hipócrita ver alguna banda leyendo el mismo panfleto entre disco y disco, sin importar la temática que aborden (digo esto sin mencionar ejemplos); ya que resultaría una limitante no plasmar en las líricas eso que ahora nos hace meditar o nos incomoda.

Qué da como resultado todo esto!? Una banda que se retiró en la gloria y retorna con un envidiable estado. La demostración que es mejor tirar la toalla antes de estar sacando discos a media marcha. Y la excepción a esa regla que dicta que todas las reconciliaciones suceden por nostalgia o motivaciones económicas, no para esforzarse a dar lo mejor de sí.

Desde nuestro punto de vista y lo que interpretamos de esta nueva música, vemos un trabajo que le sobran elementos para superar sus obras cumbre. Pretender que vaya a tener el mismo impacto e importancia histórica que cuando aquello puede ser mucho pedir, en definitiva estos resultados no le correspondería a la banda en sí. Pero nos basta decir que no deja nada que desear este ERASE ME. Ojalá todos los grupos tuvieran principios tan incorruptibles a la hora de sentarse a componer una nueva placa. Y ojalá viéramos más reuniones tan provechosas como ésta. Underøath se anota otra temporada de invictos en su inmaculado expediente.

Solo resta por ver como lo toma aquel público que ignora la trayectoria de esta gente, o quiénes les descartaron injustamente en su tiempo, sin darles una oportunidad. La duda siguiente duda será respondida en lo pronto, cuando sea publicado oficialmente el álbum: sabrá Underøath acoplarse a los nuevos tiempos!? …Al menos nos consta que por falta de esfuerzo no será.

 

ERASE ME estará disponible a partir de 6 de abril, publicado por su sello habitual Fearless Records y mediante una nueva página creada para la ocasión, http://www.eraseme.io .

Mientras tanto, LA NUEVA G pone a su disposición el listado de canciones, su respectiva duración y la carátula oficial. Al pie del artículo encontraremos nuestro habitual adelanto: el single On My Teeth, a modo de muestra de lo que vendrá para este ERASE ME.

  1. “It Has to Start Somewhere” 3:11
  2. “Rapture” 3:34
  3. On My Teeth 3:10
  4. “Wake Me” 3:40
  5. “Bloodlust” 3:32
  6. “Sink With You” 4:44
  7. “Ihateit” 3:27
  8. “Hold Your Breath” 3:29
  9. “No Frame” 3:46
  10. “In Motion” 3:35
  11. “I Gave Up” 4:02

 

-. CLICK AQUI PARA DESCARGAR On My Teeth“.

 

reseña y redacción por: A9X

 

Pd.: Eso sí, el disco se llamará ERASE ME, pero no lo borres cuando lo tengas… o al menos dale un par de escuchas, que se lo merece… Te lo recomienda un tipo que no lo va a borrar 😉

One Reply to “X- pag.03”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.