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Rings of Saturns Ultu Ulla (2017)

Ultu Ulla, que en sumerio (lengua muerta) significaría Tiempos Inmemoriales, es el curioso nombre que ha escogido para su cuarta producción los ya muy conocidos e innovadores Rings of Saturn. La auto-proclamada banda de ‘‘aliencore’’ presentó esta placa oficialmente a finales de julio. Por cuestiones de organización entre las reseñas presentadas por nosotros en los dos números anteriores, la recomendación quedó pendiente hasta día de hoy que conseguimos publicarla. Pues este es un genial álbum, a la par de polemizado, pues que no podíamos permitírnoslo pasar por alto. Y para ello ya estamos aquí… Comenzamos este viaje por los Anillos de Saturno:

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Repasando un poco sobre su historia, estos nativos de la Bay Area en California iniciaron sus andares cuando apenas cursaban la secundaria, allá por 2009. Sin embargo, el único miembro que ha permanecido estable desde aquello ha sido el guitarrista Lucas Mann, quién ha sido siempre compositor de todas las piezas e igualmente encargado de los teclados y aquellos efectos digitales tan característicos. El otro que más tiempo ha estado en sus filas es el vocalista Ian Bearer, inamovible desde la publicación del segundo disco (Dingir -2012-).

Siempre en búsqueda de lograr una ambiciosa identidad sonora, Rings of Saturn sobre el papel vendría a ser una hibridación entre el technical death metal y el deathcore. Su estilo musical está caracterizado por compases irregulares, escalas eXtremadamente complejas, drums ultra-acelerados, ambientes ‘‘espaciales’’ y efectos sonoros experimentales que tratan de emular sonidos de naves intergalácticas. Cosa que la banda y sus seguidores prefieren dejar solamente en la categoría ‘‘aliencore’’, hipotético sub-género al que probablemente solo podría anotársele este grupo. A nivel lírico también tratan de escapar del deathcore más estándar, ya que sus letras tratan sobre lo relativo al mundo alienígena, como conspiraciones hiperespaciales o invasiones a la tierra. Más la inclusión de guitarras electro-acústica, siempre saliéndose de las escalas típicas establecidas.

Gracias a su álbum primigenio (Embryonic Anomaly -2010-), más bien apegado a un deathcore un tanto típico y pobremente producido, RoS se ganó una base de seguidores underground considerable. Fue a partir de su segundo trabajo -2012-, que comienzan a explotar su característico ‘‘aliencore’’, triplicando su base de adoradores e igualmente ganándose facciones de detractores. Quizás la gran polémica siempre les ha perseguido debido a labrarse su identidad sonora. Pues quienes les han visto en directo han criticado la poca veracidad con que parecen abordar sus temas en directo con respecto a los escuchado en grabaciones. Otro punto que llama la atención, es la habitual mofa de que gravan sus temas mediante GuitarPro y para luego masterizarlos, quedando un tanto descifrable todavía ese característico sonido MIDI que produce dicho programa. Aun así recordemos que eso solo cae en el campo de la especulación, no obstante, la duda encuentra vía si apreciamos el trabajo de producción -especialmente en sus trabajos más tempranos-. Honor merece remarcar la habilidad de la banda al intentar ofrecer un trabajo eXtremo, elaboradísimo y aun así conseguir sonar como nadie más en la escena.

 

Así es como entre críticas y halagos, en proporciones desmesuradas ambos, llegamos a este Ultu Ulla (2017). De la mano de la gigantesca discografía europea Nuclear Blast Records. Para promocionar su salida al mercado se publicaron los singles/videos “Inadequate” y “Parallel Shift“, entre junio y julio respectivamente. Disco que viene siendo el primero con el guitarrista Miles Dimitri Baker (ex-miembro de Aenimus) y el drummer Aaron Stechauner; pareja que aporta sus características distintivas al conjunto, pero que no están aquí para venir a cambiar nada de los elementos establecidos de RoS.

Producido por Brette Ciamarra, bajo el techo de los Studio 344. Este disco incorpora un importante protagonismo de las guitarras estilo español y los ambientes con sintetizadores, así como cuerdas (violines, cellos, etc); elementos ya utilizados en sus anteriores producciones, pero haciendo honor a la verdad, aquí tienden a brillar un tanto más de lo habitual. También podremos encontrar estructuras más progresivas (un poco más allá que de costumbre) y menor énfasis en explotar su propuesta ‘‘estrafalaria’’, para adentrarse a un relativo nivel mayor de dificultad musical.

Observemos pues, RoS no van -ni parecen necesitar- deshacerse de su típico y creativo estilo, gústele a quien le guste. Al menos el 90% de lo que hay en este disco ya lo hemos visto en sus anteriores dos producciones. Si bien, la incorporación de interludios semi-acústicos permiten aportar una importante variedad. La técnica, ejecución e imprevisibilidad en esta propuesta lo convierten en un disco bien entretenido y diverso. Con ciertas canciones pujando en una dirección mucho más prog de lo habitual, con otras metidas en el deathcore ‘‘ultra-acelerado’’ de siempre. Resultando en una propuesta que juega entre lo característico del Technical Deathcore y algo completamente novedoso. Complicado, elaborado y un paso adelante de lo que muchos otros están haciendo ahora mismo, aun así sin caer en la categoría de música para músicos. Puede que ha primera escucha no te llegue, pero siempre va a conseguir sacarte la frese ‘‘como hacen esto!?’’

 

El disco debutó en su semana inicial en el puesto 76 de la tabla de éxitos americana, siendo igualmente el 5° más vendido de la lista de álbumes hard rock (y metal en su diversidad) y número 15 para la dedicada a discos de rock en general. Lo que confirma este trabajo como su más exitoso –a nivel de ventas- .

No obstante, observando las críticas, ha tendido entre puntuaciones elevadísimas, medianas y por el piso. Y es que no nos engañemos, tras su sombra existen a la par halagadores y los típicos personajes que no dejan pasar ni una. Probablemente el único pecado de esta cuarta entrega venga a ser la semejanza respecto a sus anteriores placas. Por otra parte, ya consagrándose con su complicada y eXtrema música, más ese sonido que hicieron propio; pienso que resultaría innecesario aventurarse en direcciones distintas, si nos colocáramos en el punto de vista suyo. A nivel de opinión -muy personal-, quienes les han escuchado por arriba (tanto sus antecesores como este) quizás piensen se trata de lo mismo con lo mismo. Pero este trabajo no me ha sonado para nada lineal, ni tan copy+paste de sus anteriores, como algunas reviews pretenden hacérnoslo pensar.

 

LA NUEVA G quisiera nos dijeran su impresión (en un comentario): estamos oyendo una obra maestra o un fiasco!? Debajo les dejamos para descargar una las canciones de este CD, más su carátula y tracklist. Pero recomendamos indispensablemente escuchar el material completo, para construir su propia opinión de él.

  1. Servant of this Sentience   (4:16)
  2. Parallel Shift” (3:49)
  3. Unhallowed” (Interludio) (1:01)
  4. Immemorial Essence” (4:44)
  5. The Relic”  (4:46)
  6. Margidda”   (5:00)
  7. Harvest”  (4:14)
  8. The Macrocosm” (Instrumental) (6:20)
  9. Prognosis Confirmed”   (3:54)
  10. Inadequate”   (3:57)

 

 

 

Pd: Si Rings of Saturn saca un disco que suena a ellos mismos, ‘‘se están repitiendo’’. Si Slayer hace eso mismo, ‘‘es un clásico’’, no te metas. Ah, pero Suicide Silence se sale de su zona de confort, ‘‘el disco es una basura’’. Pero A7X saca The Stage es ‘‘una obra maestra’’!? A mí me tienen arto los malditos críticos de internet, ostia!!!

 


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