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Llega fin de año a G. Y como todas las publicaciones especializadas en este tipo de música, ya era hora que tomásemos partido en señalar lo que más nos impactó este 2018.

No pretendemos que este sea uno de esos ‘‘listados de lo mejor o lo peor del año’’. Pues evidente resulta que no tenemos la posibilidad de juzgar de la forma más perfectamente objetiva. Ni fuimos capases de escuchar todo el material que salió en un año tan valioso para la música como lo fue éste. Tenemos que remarcar, primero, que somos solo una publicación independiente llevada por unos pocos. Aun fuésemos una trasnacional con un multitudinario equipo de trabajo, era imposible llegar a procesar cada una de las producciones que salieron al vasto mercado. Cosa más irrealizable si tuviésemos en cuenta aquellas casi invisibles agrupaciones de escenas pequeñas como la nuestras, ya que de todas ellas emanaron grandes producciones con las que no dimos a vasto escuchar. Siempre catalogamos de ‘‘pretenciosos’’ y hasta de ‘‘errados’’ listados que designan estas cosas.

Entonces, porque nos embarcamos en hacer algo así? Primero, porque consideramos negativo si dejábamos de hacerlo, rendir debido honor nunca está de más. También pensamos tener un poco más de objetividad debido a nuestra falta de compromisos con entes externos, esta es simplemente una opinión que compartimos, evitando ensuciarla con influencias ajenas.

Confeccionamos esto como una simple guía. Sin numeraciones, ni favoritismos y persiguiendo la mayor diversidad y objetividad posible. No un TOP absoluto. simplemente trabajos que nos impresionaron y creemos que podrían tener similar recepción en . Aun no excepto de fisuras, omisiones e inconscientes arbitrariedades de nuestra parte. Por ello exponemos siempre la razón del porqué  hubimos de colocarles acá. Y esperamos en tus comentarios para que refutes nuestras elecciones o nos digas quién omitimos, pues tu opinión es más valiosa que la nuestra.

Confeccionado y Editado por: A9X (el chico de las pd’s)

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The Algorithm – Compiler Optimization Techniques

fecha de lanzamiento: 02/11

Empezamos 2019 rememorando algunos de los álbumes que más nos impactaron en 2018 (recuerda leer la primera parte del listado en nuestro número anterior, No.13). Con quién íbamos a retomar el listado? Sépase que no pretendemos que esto sea un canon objetivo. Primero que nada porque ni tenemos la razón absoluta de qué es lo mejor, ni tampoco creas que hayamos sido capaces de  escuchar todo lo que emergió en este colosal 2018. Ya dicho esto, debo decir que de haberles ubicado en orden de lo que consideramos de lo ‘‘mejor’’ (que repito, no es un TOP) Remi Gallego o mejor dicho THE ALGORITHM tenía que estar bien cerca de la sima.

Que es el Algoritmo? Llevar la musicalidad a un nuevo nivel. Un vistazo a cómo será la música del mañana. Espero que ya conozcas este proyecto para que sepas de lo que estamos hablando. Si no es así, déjame explicarlo a grandes rasgos: toma todo lo artístico y vanguardista que pudiese haber en la música electrónica, y a ello agrégale todo la magnificencia del metal de la más alta factura. Y porque digamos metal no creas que esto ha de caer en terreno propiamente metalero. Aunque algunas fuentes les ubican en la categoría de Metal Progresivo Instrumental, realmente esta gente está mucho más dentro de territorio electrónico. Pero olvídate de Marshmello o Alan Walker! Decimos electrónica porque no se escatima en trabajar la más compleja producción electrónica. Una tímbrica raramente vista en los subgéneros del rock. Sonidos de todo tipo. Ambientes, gates, pads, loops. Pero todo aquello incorporado a una distorsionada guitarra de siete cuerdas. Más una entrega de batería sumamente técnica. Pared de sonido ajena a la típica estructuración verso+estribillo, logrado con auténticos compases ‘‘raros’’ y breaks/cambios de tempo constante… Dígase al directo: escuchar al Algoritmo es el equivalente a resolver completo un libro de problemas matemáticos mientras un Dj mescla algo de Meshuggah con Deadmau5.

Pero como cada lanzamiento del señor Remi Gallego (el responsable tras esta genialidad), no podía faltar esa percepción de evolución, o al menos un deliberado distanciamiento del concepto manejado en sus discos anteriores. Compiler Optimization Techniques da continuidad al trabajo guitarrístico que vimos en su antecesor, Brute Force (2016). Pero esta vez se ha dado la tarea de no complejizar tanto en sus sonidos electrónicos trabajados con efectos. En lugar de ello se hace muy presente una multiplicidad de notas ejecutadas por un teclado algo más ‘‘tradicional’’; como a lo chiptunes, pero con una tímbrica más propia de los 80’s. Siendo 6 rolas que totalizan más de 40 minutos de música, es de esperar que se haya esforzado por meterse en territorio progresivo aún más activamente que de costumbre. Dando la impresión que este redondo digital fue destinado para ser interpretado en vivo. Seríamos bendecidos si llegásemos a ver esta hazaña de musicalidad en directo, más si nos presenta las rolas de este redondo.

Así que apunta bien su nombre: Compiler Optimization Techniques. No debiste haber dejado morir 2018 sin haberlo escuchado. Aunque estás aún a tiempo! LA NUEVA G está consiente que esta recomendación no es música para todos los escuchas. Pero créenos, si dentro de diez o veinte años te percatas que la música del mañana suena similar a esto, no digas que no te lo advertimos en 2018.

 

 

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Parkway Drive – Reverence

fecha de lanzamiento: 04/04

Durante el recién culminado año los Parkway Drive trajeron al mundo uno de los trabajos de Melodic Metalcore más concisos de los últimos tiempos. Como extra, cada día la reputación de estos australianos sigue pintándose de glorias con resultados que muy pocos de sus contemporáneos difícilmente igualan. Reverence es su tercer número uno consecutivo en los listados de éxitos en su natal isla/continente. Además de haber encabezado listados de álbumes más vendidos en más de 15 países. Y estos lauros ganan más valor teniendo en cuenta que el grupo no ha tenido necesidad de desligarse de la escena y estilo que les vio nacer. Lujo que escasos entes se han dado tarea en conservar, con tal de lograr el añorado éxito masivo.

 

Aunque cabría decir que cada vez más se adentran en territorio Heavy, rumbo iniciado en su antecesor IRE (2015) aún más explícito en este Reverence. Pero descuiden, aunque por primera vez tengamos a Winston McCall cantando con voz limpia en determinadas rolas, habría que ser demasiado radicalista para negar que éste sigue poniendo en frente su agresiva voz gutural. Sin tanto breakdowns como solía ser, para darle espacio al magnifico dúo guitarrístico conformado por Jeff Ling y Luke Kilpatrick, suenan fieles como pocos a aquel sonido añejo de Metalcore de mitad de los 2000’s. OJO, que cuando digo añejo no quiero dar a entender que se metan en territorio trillado. A pesar de andar por senderos explorados, la propuesta está tan bien concebida y facturada que tiende a enganchar al momento.

 

Aunque la cansada voz de McCall y la progresión vista con respecto a su sonido previo podrían dar señales de alarma para su potencial futuro (suponiendo que esto venga a ser una especie de Black Album, como ciertos ‘‘personajes’’ auguran). Lo cierto que con este conciso trabajo se ganan nuestra reverencia ante un conjunto que entregó este año excelente música y recogió sus frutos económicos, dos cosas que no tienden a llegar acompañadas.

 

 Pd.: Por cierto, notaste ya que en la recomendación anterior (The Algorithm) se me olvido poner alguna de mis habituales pd’s…. También debes de haber notado que subiste (o tienes ganas de subir) para comprobarlo XD.

 

 

 

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Erra – Neon

fecha de lanzamiento: 10/08

Curioso ha sido el caso de Erra, quienes no han necesitado una trayectoria de demasiados años para ostentar un privilegiado lugar dentro de la emplocionante escena del Metalcore Técnico. Mérito ganado a base de muy buenas entregas. Como lo han hecho!? A base de pura creatividad, periodicidad y definiendo su propia esencia dentro de la escena en que se mueven.

Neon es el cuarto larga duración de este quinteto norteamericano. Y en mi opinión, será el pináculo de su sonido, el cumplimiento de las metas con que vinieron al mundo. Pero qué es Neon? Melodía, brutalidad, técnica, accesibilidad; todo magistralmente armonizado. Y no es el típico escenario donde una canción sea absolutamente diferente de la que le sigue, se puede apreciar que cada rola da continuidad a la misma idea, tal como si cada una fuera un intento de lograr aquella composición perfecta que los músicos tanto ansiamos concebir. Y ello no quiere decir que estemos ante una placa repetitiva, la majestuosidad con que es abordada nunca permitirá escaparse esa frase de ‘‘se están ciclando’’.

Metalcore Moderno de alta factura e interpretación, absolutamente bueno por donde quiera que le mires. Eso fue Neon, la consagración de Erra que tuvimos la oportunidad de presenciar este 2018.

Pd.: Y, sí mis queridos ‘‘niños ratas’’, sé que algunas fuentes te dirá que esto es realmente Djent… Y qué más estar definiendo género, cuando el resultado es el mismo: música buena!?

 

 

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Chelsea Grin  – Eternal Nightmare

fecha de lanzamiento: 13/07

Borren de sus memorias aquel trio de guitarras y la ‘‘chillona’’ voz de Alex Koehler. Ni Recreant, mucho menos Ashes to Ashes. Es necesario que te hagas la idea que aquella icónica banda desapareció para dar lugar a un nuevo grupo que se ‘‘robó’’ el nombre. Sólo haciendo ese ejercicio lúdico sabrás apreciar el nuevo material que nos presenta un conjunto donde no queda más de un miembro que llegase al par de álbumes, ninguno de ellos fundadores ni otrora líderes de este ensemble.

Chelsea Grin 2.0 comparte con su homologo solo el género, más la solapada intensión de incorporar influencias externas, motivados por la idea de jamás desligarse de la escena que tantas glorias le aportó. Hasta ahí las similitudes. Pues para la ocasión tenemos un cantante completamente distante de su antecesor. Elección aceptada, en mi opinión. Pues desde que supe que la plaza vacante sería ocupada por Tom Barber (Lorna Shore) supe que ni iba a ser un clon y que era garantía segura. Por su parte Stephen Rutishauser y su guitarra, sólo contra el mundo, ni echa en falta aquel trio que les caracterizó. – Y nuevamente en mi opinión, casi nunca resultaba justificable las tres guitarras– .

En términos de composición, tenemos nuevamente esa hambre por entregar distintos niveles y canciones con ideas musicales distintas, resultando en 11 rolas suficientemente diversas pero sin salirse de su renglón. Más ciertos aderezos propios del Industrial y otros estilos del metal moderno. Sería erróneo negar que esta es una placa 100% Deathcore. Aquello elementos externos que mencionábamos iría a ser apenas un porciento extra. Respecto la producción: ni hablar! Meter en el mismo estudio a Drew Fulk & Joshua Travis garantiza que hasta la más precaria banda de garage llegue a sonar de ensueño.

Pero no seamos ciegos, fanboys. Pretender que Eternal Nightmare supere a todo aquello que está justo ahora emergiendo del underground deathcorero, en términos de ejecución y elaboración, sería tapar el sol con un dedo. Si no hubiesen presentado este material bajo su propio nombre, hubiese pasado desapercibido en el saturado mercado. Con ello quiero decir que sinceramente no creo que este haya sido el lanzamiento deathcore del año 2018. Tampoco esperaría que alguien venga a suponer que este sea el disco definitivo de los Chelsea. Igualmente ni siquiera estoy seguro si aquellas similitudes con su sonido original sean algo natural o forzado.

La razón porque valoro de forma tan elevada este redondo es por su capacidad de reinvención. A la vez, por tampoco haber constituido una ‘‘ofensa’’ para su legado. Consiguiendo un muy buen punto medio entre el necesario cambio y lo que esperábamos de su nombre, ello respaldado por ideas bien precisas. Presencié como esta obra llegó al mundo condenada a ser incomprendida. Ya que era de esperar que pocos asimilarían semejante cambio en su alineación y que osaran de conservar un nombre que ‘‘no les pertenecía’’.

Así que podrías pensar que Eternal Nightmare llega acá como premio de consolación. La verdad es que sospechamos que esta sea de las contadas ‘‘listas del año’’ donde lo veas colocado. Pero creemos que realmente es material muy sobresaliente, que hiso que muchas cabezas voltearan, aunque no fuese por las razones mejor pensadas. Juzgada bajo los citados contextos, dejamos muy bien cimentadas las bases para declarar que La Eterna Pesadilla de Chelsea Grin 2.0 resulto ser de las escucha más satisfactorias para los que tuvimos la suerte de ver este fénix renacer en 2018.

Pd.: …créeme que es molesto haber ideado una pd verdaderamente irónica… y que pronto tengas que poner lo primero que te pase por la cabeza… pues se me olvidó…

 

 

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Goodsmack  – When Legends Rise

fecha de lanzamiento: 27/04

He aquí otro que doy por seguro ni verás en ninguno de estos listados. Y este no está acá como ‘‘Premio de Consolación’’, ni porque sea especialmente fan de esta gente… aunque te dé por pensarlo. Y sé perfectamente que esta banda multi-platino nunca ha perfilado entre el favoritismo de muchos. Y soy consciente que precisamente este When Legends Rise causó polémicas a su salida.

Y es que cada vez que una agrupación modifica su sonido en favor de uno más digerible o melódico, los resultados acaban siendo desastrosos. Algunos suponen que el hecho que un grupo se decante hacia esta dirección automáticamente debe ser tomada como ‘‘traición’’, se ganan el estatus de ‘‘vendidos’’. Es un hecho que siempre resulta: si dejas de lado tu ‘‘fuerza’’ es porque buscas un éxito de masas ajeno al valor artístico que te hiso ganar reconocimiento como banda. Pero no siempre tomar ese rumbo tiene por que acabar en inminente fracaso, y he aquí la excepción a la regla.

En mi opinión el cuarteto que encabeza Sully Erna nos deja acá la lección de cuál es la manera correcta en que una banda debe ‘‘suavizarse’’. Hacia un rumbo más hard rock y con evidente énfasis en las baladas. Bastante poco se extraña la constante distorsión o su clásica voz raspada. Y no digo que vengan a revolucionar el mundo de la música, nada de lo hecho acá es legítima innovación. Pero el sabor de lo logrado es muy sabroso, aún para una banda con veinte años de existencia.

Quizás sea porque Godsmack siempre me ha resultado un ente de calidad puntera, pero sin que cada uno de sus CD’s me pusiera en expectativa cuando salía la noticia de su lanzamiento. O sea, confieso que esta gente jamás ha sido de ganarse mis favores. Pero honor a quien honor merece. Preferible un cambio así, antes que caer en la constante reiteración de un sonido que acaba gastado y ciclado. Y es que a menos que se haga con inteligencia, estar repitiendo el mismo disco una y otra vez, la considero otra vil forma de ‘‘venderse’’. Dicho esto anticipo que alguien venga con opiniones encontradas con respecto a esta percepción.  Pero séanme sinceros: quién hecha en falta el viejo Godsmack?

Cuando las Leyendas se Alzan Este 2018 pudimos ver una muy agradable pieza que vale la pena ser degustada por quienes usualmente descartamos por automático cuando un cambio de esta naturaleza sucede. Godsmack escribe con letras de oro la excepción a una regla que pensábamos inamovible.

Pd.: Por favor, alguien podría decirme con exactitud cuál sería la traducción de Godsmack En serio, llevo muchos años sin llegar a entenderlo.

 

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