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Electronicore en conceptos

Autor: A9X // Original: No.2, mayo 2017

 

En CUBA mayormente llamado POST-HARDCORE ELECTRONICO, a nivel hispanohablante HARDCORE ELECTRONICO o ELECTROCORE aunque el término acuñado internacionalmente es ELECTRONICORE; por lo que vamos a referirnos a él de esta manera.

 

Antecedentes

El género encuentra sus antecedentes desde el INDUSTRIAL METAL en los noventa y el NU METAL de principio de los 2000’s. Dichos géneros fueron pineros en la fusión de música electrónica con el metal, proviniendo más concretamente de la mano del estilo personal de algunas bandas en específico.

Sin embargo no alcanzó su verdadera forma actual hasta que el entonces popular metalcore melódico a mitad de los 2000’s comenzó a dar señales de saturación por la cantidad de bandas replicando el género. De dicho estilo se eliminaron las influencias del Death Metal Melódico de Gotemburgo utilizando únicamente los brakdowns, screams o guturales y –el cliché– de usar voces melódicas en los estribillos. La coexistencia con otro género también popular y algo más nuevo que el metalcore típico, el Post-Hardcore moderno, dejó sus huellas en el género; ya que varias de las bandas pueden ser encasillables en cualquiera de las dos categorías (metalcore o post-hardcore). Sin embargo, estas características también definen lo que es hoy el metalcore moderno, lo que ha causado duda ya que dicho tipo de música y el electronicore se desarrollaron paralelamente. Sería la inclusión de la música electrónica más bailable lo que presionó en separarlos como categorías aparte; en especial la música trance o techno y más recientemente la EDM y el DUBSTEP.

Un antecedente histórico se encuentra en un movimiento más o menos popular en ALEMANIA llamando igualmente HARDCORE ELECTRONICO (ELECTRONIC HARDCORE), totalmente diferente de lo que es actualmente este, puesto que está más cerca de la música industrial. Coincidieron en utilización de voces estilo hardcore punk (muchas veces screams) así como guitarras con afinaciones bajas y tiempos sumamente acelerados, todo producido con sintetizadores. Ejemplos de dicha música constituyeron KMFDM o Cobra Killer-.

 

Orígenes

Pero la banda que más se adelantó a su tiempo fue definitivamente Enter Shikari, formados en 1999 siendo su música un post-hardcore –igualmente más cercanos a la forma actual– aprovechando toda una gran cantidad de sintetizadores de estilo trance y techno; sin embargo esta banda no se volvería popular y ser reconocida su importancia hasta finales de la década de los 2000’s. Su labor acabaría siendo definitiva en la forma que obtendría esta música más adelante, a pesar que Enter Shikari niegen incluirse en la etiqueta, y su propuesta ir más allá.

El género en su forma actual comenzó en las redes a mitad de los 2000’s, más destacablemente en los blogs de MySpace. La mayoría de las bandas en este punto comenzaron como proyectos de amigos de secundaria y muchas veces sus integrantes no sobrepasaban la mayoría de edad o siquiera tenían una formación de integrantes completa. Llegando en algunos casos a carecer de instrumentos , pudiendo llegar a producirlos por computadora.

En este momento el metalcore había llegado a un grado de hibridación con el post-hardcore de tal manera, a semejanza de lo que gente como Underoath estaba produciendo en ese entonces, que parecía haber una frontera invisible entre ambos estilos, y diferenciarlos lo que era cada uno de los estilos parecía ser un acto de apreciación. En este marco es que irrumpe el electronicore, pues muchos de los grupos le agregan a ese sonido popular por esos días, trazas de electrónica.

Otro elemento importado del post-hardcore moderno y más propio del Pop-Punk, que se tomó prestado fueron la inclusión de humorísticas letras sin sentido y de nombres ridículamente largos (ejemplo: If You Can’t Ride Two Horses at Once… You Should Get Out of the Circus), en contraposición de las letras esperanzadoras o optimistas que Killswitch Engage y As I Lay Dying habían establecido como prototípicas del Metalcore Melódico. Sumándole un uso excesivo del autotune (efecto para distorsionar la voz), otra mera moda que algunos harían por quitársela, pero que a la postre ilustró que se trataba de un movimiento y un sub-género aparte. Por otro lado, esta suma de elementos demostraba que era un término bastante ambiguo e incluía a artistas que no caían demasiado bien en la etiqueta, cosa que ha dado pie a grandes confusiones desde entonces.

El término originalmente acuñado –y a mi juicio el que más precisa- sería entonces SYNTHCORE (hardcore sintetizado), englobaba a toda aquella banda que básicamente fuese breakdowns+electrónica+coros-autotuneados, sin diferenciar si estuviesen más próximo del metalcore moderno o del post-hardcore contemporáneo o de otro tipo de música. La cuestión es que esta misma terminología se usó para describir en los noventa a una variante de la COLDWAVE y EL ROCK INDUSTRIAL que agregaba elementos pop a ese tipo de música. Ya que este tipo de rock estaba demasiado distante del concepto contemporáneo de SYNTHCORE se empezó a usar -para no dar lugar a dudas- el término actual, ELECTRONICORE. Sin embargo, tratándose de un género tan –relativamente- nuevo en el mundo se utilizan muchísimas etiquetas (como el post-hardcore electrónico o electrocore y hasta el satírico crabcore), aunque todas estas etiquetas sean igualmente ambiguas y bastante incluyentes con la variedad de artistas que presentan, algo poco preciso.

 

Ascenso

El género en su forma actual irrumpió al mercado comercial, superando lo de ser un fenómeno exclusivo de internet, a principio de la década actual. La primer banda en liderar la escena ELECTRONICORE y producir un disco comercialmente exitoso sería I See Stars, con su álbum 3D en 2009. Su propuesta por entonces era una mescla de pop-punk, post-hardcore y electropop, que tomaba prestado mucho del metalcore moderno, emo y EDM.

El mismo año saldría otra de las bandas más representativas y de las primeras en lograr escalar desde el MySpace al mercado musical mayoritario: Attack Attack! con Someday Came Suddenly, un disco que se movía dentro de los clichés más típicos del género (breakdowns, interludios trance, voces autotuneadas y títulos o letras sin sentido) y que sonoramente estaba más próximo del metalcore moderno.

Casi acabando ese año apareció desde Inglaterra otra de las que acabaría por colocarse entre las más icónicas: Asking Alexandria publicando Stand Up and Scream, disco que no obstentaría una popularidad masiva hasta entrado el año 2010, cuando el sencillo THE FINAL EPISODE acabaría por convertirse en la canción más exitosa de todo el género, certificado como disco de platino, único sencillo en la historia del metalcore en ostentar ese reconocimiento.

 

Expansión

Las dichas esas serían de las agrupaciones originales más representativas y de las que provocaron el boom del género, no siendo las únicas, pero equivalían al paradigmas a seguir para una naciente escena, que en muchos casos tendría hasta ‘‘copiar’’. Paradójicamente ninguna de estas bandas eran el mejor ejemplo en cuanto al concepto más puro de electronicore se refiere, estando más volcadas a otros géneros y progresivamente con el tiempo se desligaron de este.

En el mundo entero (incluyendo CUBA) vio surgir todo tipos de bandas siguiendo paso a paso la fórmula: Capture The Crown, Skimo Callboy, Jamie’s Elsewhere, Crown The Empire y Sky Eats Airplanes, por citar varios dentro de una infinidad. En américa latina se convirtió en todo un fenómeno, pero extrañamente no aparecieron demasiadas bandas: Made To Be Broken, In Coma Rose y We Are Not Heroes, por citar algunas, en su mayoría son de Chile o Argentina. Bien sabido es la cantidad de bandas del género en CUBA, artículo que ya presentamos por segunda ocación el número X, página 13. De nuestro país tenemos entre las más destacables a DeadPoint, The Waiting! (pioneros en Cuba), Waiting for Nadia, Breaking The Silence, Say My Name, etc.

Debido al fenómeno, ya una moda por antonomasia, muchos grupos de anterioridad se subieron al carro de una u otra manera. Mientras que otros fueron catalogados como tal muy a la fuerza, no atendiendo a su verdadera sonoridad: Breathe Carolina, Woe Is Me, Motionless in White, Fear and Loathing en las Vegas, por citar algunos.

Así con el tiempo aparecieron varios otros grupos que comenzaron a agregar sus propias variaciones y a la vez lograron un amplio reconocimiento en toda la escena, como decir: Abandon All Ships, con un estilo casi ‘‘100% electronicore’’ ,mucho más electrónico y menos centrado en la parte post hardcore o metalcore del género. O Crossfaith (de Japón) y The Browning que se inclinaron al lado hardcore de la música, en su caso sin recurrir a las voces melódicas, pero incrementando en la misma medida la presencia de la música electrónica.

 

Actualidad

En los últimos años la mayoría de las bandas han hecho su mayor esfuerzo por cambiar radicalmente este estilo –y todos los cliché que presenta- en busca de deshacerse de una etiqueta que varios empiezan a considerar ‘‘en peligro de obsolesencia’’. Ejemplos: Asking Alexandria, Crown The Empire, Capture The Crown, Attack Attack! Mientras que otros grupos importantes han hecho progresar el estilo, I See Stars o Abandon All Ships, manejando el concepto original pero presentando propuestas distintas, con distintos niveles de éxito. No obstante siguen apareciendo agrupaciones y otros se les ha de incluir como tal, aunque los errores y falta de objetividad ante el término persistan.

 

Electronicore!?!?

El hecho fundamental resulta que se trata de una categoría musical que a veces no discrimina a la hora de agregársele bandas que muy difícilmente caerían en ella. Otros casos son los artistas que han tratado de incluirle electrónica a su música bastante a la fuerza –y no siempre les deja buenos resultados-, por otra parte grandes bandas ya establecidas han traido influencias electrónicas –pero tampoco pertenecerían a esta clasificación de electronicore- (ejemplo: Korn, the Gazete). Así que antes de intentar poner en una etiqueta a alguien por el mero hecho de usar samples o sintetizadores, piénsatelo dos veces que podríamos estar suscitando a un simple error –o tal vez no!?-.

 

Autor: A9X // Original: No.2, mayo 2017

 

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